Airbags, las bolsas que protegen la vida

Entre los elementos de seguridad pasiva de los que están dotados los vehículos hoy día,  las bolsas de aire son quizá por los que más preguntan los compradores de un vehículo nuevo o usado.

Ya por norma todo vehículo nuevo que se venda en Colombia desde el año 2017 debe tener por lo menos las dos bolsas de aire (airbags) en la parte delantera del habitáculo para la protección de conductor y acompañante. Y aunque en el caso de los vehículos usado no se puede hablar de obligación,  los potenciales compradores los encuentran ya por defecto en los carros de años modelo a partir de la fecha de entrada en vigencia de la norma,  y también cuando se trata de vehículos de años anteriores ya muchos compradores indagan si el vehículo en mira para su adquisición está dotado con este tipo de implementos de seguridad,  es decir la norma puso a pensar un poco más a los compradores en el tema de su seguridad y la de los suyos.

Los airbags,  o las bolsas de aire,  son elementos que hacen parte del conjunto de la seguridad pasiva del vehículo (aquellos dispositivos que se hacen presentes cuando hay un riesgo inminente de un incidente o un accidente en la vía,  o cuando efectivamente este se presenta y su función es evitarlo en el primer caso o minimizar los daños y afectaciones especialmente a los ocupantes del vehículo). Básicamente las bolsas de aire de un carro entran a cumplir su función y se despliegan cuando se presenta una desaceleración longitudinal brusca del carro que los sensores presentes en el vehículo interpretan como una colisión.  Al activarse la señal se emite una descarga eléctrica a un dispositivo detonador junta a un generador de gas que hace que este gas reaccione con el compuesto químico dentro de la bolsa de aire y se infle y se despliega para cumplir la función de ser un amortiguador ante un posible impacto de quienes ocupan el vehículo.

Los airbags se inflan en un volumen superior a los 50 litros y desarrollan su función de protección,  evitando que la o las personas se golpeen al interior del carro con algún elemento como el volante,  el panel de instrumentos, el tablero,  puertas o techo (si el carro está equipado con más que las dos bolsas de aire delanteras).  También puede proteger de esquirlas producidas por el impacto.

Una vez han cumplido con esa importante función orientada a preservar la vida y mitigar al máximo los daños corporales, también en cuestión de centésimas de segundo las bolsas se desinflan para facilitar así el proceso de salida o extracción de los ocupantes del auto.

Como ya se dijo, actualmente en Colombia es obligatorio que los vehículos nuevos tengan al menos dos airbags ubicados en la parte delantera para conductor y acompañante.  Pero no son los únicos que pueden instalarse en un automotor.  En vehículos de gamas medias y superiores es posible encontrar bolsas de aire en diversas partes del habitáculo y que buscan ofrecer una protección integral a sus ocupantes. Además de los frontales se pueden encontrar airbags laterales en los paneles de puertas para protección de impactos en cadera,  por ejemplo.  Airbags de rodilla para la protección de esta parte de las extremidades inferiores.  Airbags de techo o cortina para la protección del cuello y la cabeza.  También algunos vehículos en las gamas superiores incorporan un airbag externo al habitáculo que se ubica en la parte frontal del carro bajo el capo y se activa cuando los sensores detectan que una persona ha impactado con el vehículo y puede estrellar su cuerpo con el capo o el vidrio parabrisas.

Las bolsas de aire no son elementos que puedan reutilizarse.  Una vez se activaron y protegieron las vidas de quienes iban dentro del vehículo el dispositivo debe ser reemplazado en su totalidad.

Ningún airbag tiene una segunda vida.

LA «COMBUSTION» QUE DA VIDA A SU CARRO.

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Para que un vehículo pueda desarrollar su marcha es necesario que al interior del motor, y de manera más precisa, en sus cilindros, se lleve a cabo el proceso de combustión de la mezcla de aire y combustible.

Esta mezcla, al encenderse por acción de la chispa que genera la bujía (vehículos a gasolina) o la comprensión al interior del cilindro de la mezcla (vehículos diésel) y hacer explosión dentro del cilindro genera una onda que transmite movimiento al pistón y este a su vez a través de la biela lo lleva hasta el cigüeñal para, finalmente llegar a las ruedas y dar movimiento al vehículo. La energía mecánica que produce el movimiento de estas piezas se convierte en energía cinética.

El proceso de combustión se presenta en un mecanismo que contempla cuatro etapas o fases que en su conjunto son conocidas como el Ciclo Otto

Y aquí un pequeño paréntesis histórico. El nombre de Ciclo Otto viene del ingeniero alemán Nikolaus August Otto, quien en 1876 creo el primer motor de gasolina de cuatro tiempos y que se considera el origen de los motores automovilísticos.  Claro está que el ingeniero Otto se basó en los trabajos y las patentes desarrolladas años atrás por el también ingeniero, francés en este caso, Alphonse Beau de Rochas, quien sin embargo no plasmó su idea en una máquina física, quizá, por eso, es más conocido Otto como padre del motor de combustión actual.

Volviendo al Ciclo Otto, en los motores de combustión interna, este proceso de cuatro fases se desarrolla de la siguiente manera

Fase 1. Admisión:

En este paso el pistón dentro del cilindro está ubicado en el punto máximo superior de su carrera (recorrido) también conocido como Punto Muerto Superior (PMS). Una vez está posicionado allí inicia su carrera en sentido contrario para llegar a la parte más baja del cilindro.

Cuando comienza su movimiento descendente también se abre la válvula de admisión y el movimiento del pistón crea una succión que permite el ingreso al interior del cilindro de la mezcla de combustible y aire.

Fase 2. Compresión:

Cuando el pistón llega a la parte más baja del cilindro, el Punto Muerto Inferior (PMI), y se ha llenado la cavidad del cilindro con la mezcla, se cierra la válvula de admisión (la válvula de escape ha permanecido cerrada en todo momento) y el pistón inicia de nuevo su recorrido para ascender hasta su posición más alta. En esta carrera el pistón comprime la mezcla que llenó el cilindro hasta un punto máximo de reducción del volumen dentro de la cámara. Esta compresión hace que la mezcla adquiera una temperatura elevada.

Fase 3. Explosión:

Con la mezcla en su punto máximo de compresión y las válvulas de admisión y escape cerradas, en la bujía se presenta la chispa eléctrica generada por la corriente suministrada por la bobina, esta chispa inflama la mezcla que por la alta temperatura a la que se encuentra por la compresión explota.

La onda de la explosión, producto del incremento súbito de la presión hace que el cilindro inicie su carrera descendente trasmitiendo este movimiento al cigüeñal.

Fase 4. Escape:

Cuando el pistón se encuentra en el Punto Muerto Inferior (PMI) se abre la válvula de escape del cilindro y el pistón comienza a subir de nuevo. En esta carrera ascendente empuja los gases que quedan como remanente de la combustión hacia el sistema de escape del vehículo. Los gases salen del cilindro la válvula de escape se cierra y nuevamente comienza en ciclo de 4 fases para un nuevo proceso de combustión.

Producto de esta combustión se generan gases se escape que van a la atmosfera. En su gran mayoría están compuestos por gas carbónico (CO2) y agua (H2O) en forma de vapor. El primero responsable en gran parte del cambio climático y el segundo totalmente inerte. También se producen Monóxido de Carbono (CO), gas muy venenoso y combustible sin quemar, nocivo también para los seres vivos, gases que se incrementan con el mal estado del motor y en especial con la ausencia de mantenimientos periódicos.

Por la anterior, es muy importante tener conciencia de la responsabilidad tan grande que tenemos como propietarios de vehículos con el medio ambiente y la salud de todos. Tener el vehículo en buen estado no solo es una obligación por ley, sino también un compromiso. Adicionalmente y también de gran importancia, es entender que debemos tomar conciencia de las emisiones de CO2: Son dañinas, están presentes en toda combustión y su cantidad depende única y exclusivamente del tamaño del motor. A mas grande, es decir a mayor cilindrada, mayor es la cantidad emitida. Es imperioso que tomemos conciencia que se debe imponer el uso de motores de combustión cada dia mas eficientes y mas pequeños.

CUIDADO CON EL CASCABELEO, PUEDE SER DESASTROSO PARA SU VEHICULO.

Un carro con un mantenimiento óptimo no debe producir sonidos, ruidos anormales en su operación. Pero cuando se presentan ruidos extraños y constantes es importante hacer un diagnóstico preciso de su origen para poder prevenir algún tipo de problema.

Algunos ruidos delatan pequeños problemas que pueden solucionarse de manera sencilla y que incluso no necesariamente revelan un problema grave. Pero otros sí son de mayor cuidado y si su causa no se corrige a tiempo llevarán a una situación seria que, incluso, puede terminar en reparaciones mayores y muy costosas. Este es el caso del cascabeleo o también conocido como pistoneo.

¿Y qué es el cascabeleo?

El cascabeleo o pistoneo se presenta como consecuencia de una combustión incorrecta de la mezcla aire-gasolina en la cámara de combustión. Esta mezcla se está encendiendo antes del momento adecuado en que debería producirse y por ello la máxima presión de produce antes de que el pistón llegue al punto superior y comience a descender dentro del cilindro. Esto funciona como una contrapresión que se opone al movimiento y genera además del ruido característico, grandes fuerzas que causan graves daños al motor.

En un vehículo a gasolina que opera de manera correcta este momento en el que la bujía genera la chispa eléctrica que permite encender la mezcla seria unos grados de giro el cigüeñal antes de llegar PMS (punto muerto superior) permitiendo que como se menciona que la máxima presión se alcance en momento exacto en que el pistón inicia su recorrido de descenso, trasmitiendo este movimiento a las bielas y el cigüeñal y llevandolo hacia las ruedas para producir el movimiento del vehiculo.

El sonido de las ondas generadas por esa explosión anticipada es lo que desde el habitáculo puede escucharse y que popularmente tiene la denominación de cascabeleo.

Este fenómeno puede tener varias causas y es preciso adelantar un análisis por parte de personal experto para determinar, de la manera más precisa posible, cuál de ellas es la que origina el molesto, y si no se corrige a tiempo, peligroso ruido para la integridad del motor.

En primer lugar, el uso de un combustible que no tiene el rango de octanos adecuados. El octanaje es la medida que indica la capacidad que tiene la gasolina para resistir la compresión dentro del cilindro sin autoencenderse. Este fenómeno depende también, entre otras cosas de lo cerca que se este del nivel de altura del mar. Es importante conocer que tipo de combustible debe usar el vehículo para poder evitar en lo posible ese cascabeleo. En el caso de los vehículos que ruedan en nuestro país por lo general se señala que aquellos que tienen una relación de compresión inferior a 10 a 1 pueden usar la gasolina corriente.

Otra de las causas para el cascabeleo puede ser una elevada temperatura del motor. Cuando un vehículo trabaja sobrecalentado se pueden generar lo que se denomina puntos calientes dentro del cilindro, potenciados también por la posible presencia de carbonilla y en esos puntos calientes es donde se puede presentar la explosión de combustión fuera del tiempo apropiado .

Un tercer factor que se debe evaluar es el estado de la bujías o su calibración. Esa separación que se observa entre los electrodos de esta pieza tiene una medida precisa para que el momento del salto de la chispa eléctrica que es la que debe generar la explosión de la mezcla y la reacción de movimiento hacia abajo del pistón sea el adecuado. Una separación mayor o menor entre ambos electrodos puede ocasionar la pre ignición.

En cuarto lugar se debe descartar fallo en algunos sensores que hacen la lectura para determinar el punto en el que debe darse el encendido de la mezcla. Estos sensores miden de manera constante factores como la cantidad de aire que entra al motor, la temperatura de ese aire, la presión en el múltiple de admisión, o la temperatura del líquido refrigerante. Cualquier falla de ellos genera una mala lectura y ocasiona por por parte de la computadora del carro instrucciones erroneas para el encendido de la chispa.

Nunca permita que su vehículo presente este fenómeno sin determinar la causa y haber tomado los correctivos necesarios. Los daños pueden ser catastróficos para el motor.

ANTES DE PONER SU CARRO EN VENTA…REVISELO Y ALISTELO.

De nuevo, como no ocurría hace ya muchos años, los carros usados se han convertido en un bien que se valoriza. Hoy día ya no es extraño escuchar a alguien que vendió su vehículo y obtuvo un precio mayor del que esperaba, e incluso en algunos casos de su precio de compra fue mayor a lo que tuvo que pagar cuando lo adquirió.

Cabe aclarar, sí, que esto será algo temporal (aunque no se sabe aún por cuanto tiempo) , debido a la dificultad que enfrenta la industria automotriz global con el suministro de vehículos nuevos a los diferentes mercados por los problemas de falta de componentes electrónicos (que se han ido a abastecer a otras industrias en época de pandemia) , y por la falta de recursos logísticos para el transporte de los vehículos desde su fuente de origen a los mercados de destino.

Por eso muchos ven una excelente oportunidad en esta época para ofrecer su carro en el mercado y quizá acceder a uno nuevo u otro usado de ocasión con mejores especificaciones. El mercado está ávido hoy de buenos carros, y los está pagando

¿Pero, como vendedor está completamente seguro de las condiciones en las que está ofreciendo su vehículo?.

Aquí, en Autotest, le damos alguna recomendaciones de aquellos aspectos que debe revisar antes de poner su vehículo en venta con el fin que pueda pedir el precio adecuado.

Papeles y precio en orden

Lo primero y aunque parezca extraño siendo usted el dueño es revisar y verificar bien la documentación. Son varias las denuncias que propietarios de vehículos hacen diariamente ante las autoridades de tránsito por que su automotor aparece con placas gemelas ante otro organismos de tránsito y puede tener multas, infracciones, o peor aún, puede ser un vehículo que esté requerido por las autoridades y eso haría muy difícil, por no decir imposible que pueda llevar a cabo la venta, por lo menos no en un tiempo rápido antes de solucionar esos problemas de documentación.

Y a propósito de documentación debe tener en orden el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) , paz y salvo de impuestos nacionales y locales, paz y salvo por multas, certificado expedido por la Dirección de Investigación Criminal (Dijín) que indica que no tiene pendientes judiciales, el certificado de libertad y tradición que entrega el organismo de tránsito en el que se encuentra matriculado el automotor.

Antes de ofrecer su vehículo en el mercado haga un rastreo de ofertas similares en marca, referencia, año modelo y kilometraje, con el fin de verificar que el precio que está pidiendo se encuentre en el rango del mercado (ni muy por encima pero tampoco que esté regalando su vehículo) . Este rastreo puede hacerlo en las páginas de venta de vehículos, consultando información en las secciones de clasificados de la prensa, y también en los concesionarios de la marca o en compra ventas reconocidas y tradicionales.

Estética y funcionamiento

Los vehículos entran por los ojos. El primer impacto, la primera impresión de quien quiere comprar su vehículo es importante. Por eso el aspecto estético es fundamental y no solo por la apariencia. Un vehículo descuidado en su pintura o en el estado de su latonería por lo general implica que su dueño no era el más responsable con el mantenimiento, y eso puede dañar un potencial negocio o un motivo para que el comprador intente bajar el precio y usted termine vendiendo por un valor inferior al que el mercado podría pagar. En lo posible planee una intervención para eliminar esos sumidos o golpes leves que afectan las laminas del vehículo, o los rayones y arañazos que pueda tener la pintura y que pueden dar esa apariencia de descuido.

Algo similar puede ocurrir con los faros que, luego de un tiempo, y por acción de los elementos a los que está expuesto el vehículo en su diario rodar, se tornan opacos. En el mercado hay productos que con un ligero nivel de abrasión le devuelven a esos cristales o plásticos de los faros el brillo y el aspecto como recién salido del concesionario. También inspeccione el funcionamiento de todas las luces y cambie aquellas que se encuentren defectuosas o ya no enciendan, tanto externas como internas.

En el interior también revise partes como el tablero y la plancha de abordo, así como las carpetas de las puertas. Que su material se encuentre en buenas condiciones, que no esté averiado, roto, con fisuras, o muy opaco o con una tonalidad diferente por acción de los rayos del sol. También la tapicería y los recubrimientos del techo deben ser revisados. Un lavado y aspirada profunda al interior son recomendables antes de iniciar el proceso de venta.

¿Pintura, latonería y elementos interiores se encuentran en condiciones óptimas? Bien, entonces ahora hay que mirar un poco más en el fondo.  Para ello es importante verificar la operación de varios sistemas y en ello la asesoría de un experto perito es conveniente porque puede ayudar a preparar su vehículo para una transacción exitosa.

Que todos los componentes de la suspensión y el sistema de amortiguación estén en buen estado, que no se encuentren deteriorados o con señales de alguna potencial falla y si ya han cumplido con su tiempo de vida útil proceder a cambiarlos.

También una mirada a las llantas no solo para observar el nivel de desgaste que puedan tener y si se encuentran ya al límite del mismo. También para analizar el tipo de desgaste que presentan. Si el desgaste no es parejo en la banda de rodamiento o si la goma presenta alguna deformación es un síntoma casi seguro que algún elemento en la suspensión no se encuentra bien, que el carro no está dando alineación o un buen balanceo, y un comprador avisado puede sacar partido de ello para castigar el precio o desistir de la compra porque intuye que esto podría generar, en el mediano plazo, un problema y una necesidad de intervención mayor.

De igual manera es necesario avanzar en el peritaje de los sistemas de frenos, lubricación, combustible, sistemas eléctrico y electrónico, sistemas de alertas y componentes de seguridad activa y pasiva (aquellos que puedan testearse) . Y realizar una prueba de dinamómetro que permita establecer si el carro en su trabajo dinámico se encuentra en los parámetros esperados para su condición y kilómetros recorridos.

Si el carro se encuentra en condiciones normales y esperadas según su uso es posible que las intervenciones que deba hacerle en reparaciones menores o cambio de piezas y acondicionamiento estético no sean costosas, pero sí representen una inversión para obtener el mejor precio posible y una venta ágil que lo deje satisfecho y listo para comprar un nuevo vehículo.

El coeficiente aerodinámico, un factor de eficiencia y desempeño en el carro

La ficha técnica de un vehículo es el elemento de información más importante que se puede consultar al momento de comprar un vehículo nuevo o usado. Allí están consignados los datos técnicos, mecánicos, medidas y capacidades del automotor, lo que permite hacerse a una idea de las características del vehículo y si es el adecuado para las necesidades que se busca solventar.

Y entre toda la información que se puede encontrar hay un dato que muchas veces no es lo suficientemente comprendido por el comprador pero que revela, entre otras cosas, que tan eficiente puede ser el carro en su desempeño y como esto puede ser un indicador de aspectos como el impacto en el consumo de combustible. Se trata del coeficiente aerodinámico, que está representado por el símbolo Cx.

En términos generales, este coeficiente es el que estudia como se mueve un objeto, un cuerpo, en un entorno con aire, o también es el indicador de la resistencia al viento que tiene un objeto cuando se mueve a través de él. Cuando un vehículo se encuentra en marcha enfrenta un obstáculo que es el aire y gracias al diseño y el desarrollo de su potencia logra vencer la resistencia que ofrece dicho obstáculo. Ese el índice de penetración aerodinámica.

Este indicador se encuentra en un rango de 0 a 1. Mientras más cerca está de 1 se presenta una mayor resistencia al avance y por lo tanto esto repercutirá en aspectos como un mayor consumo de combustible y también las cifras de emisiones de gases al medio ambiente. En la mayoría de los vehículos de calle que se encuentran hoy en el mercado el rango de Cx se encuentra entre 0.25 y 0.40, como coeficiente de penetración promedio

Uno de los factores que influye en un buen coeficiente aerodinámico tiene que ver con lo que los diseñadores e ingenieros de vehículos denominan la superficie frontal, que es toda el área del frente de aire que se debe mover para que el carro pueda avanzar. Y esto incluye todos los elementos que se pueden observar en esa vista frontal del auto desde su parrilla, su bomper, el tamaño del cristal, la presencia de espejos retrovisores laterales externos y su tamaño, la altura del vehículo, su ancho, las ruedas en cuanto sobresalen o no de la carrocería, si tiene porta equipajes o cualquier otro elemento que vaya sobre su techo. Mientras mayor sea esta área (medida en metros cuadrados) su coeficiente de penetración será menos eficiente.

Por eso, los diseñadores cuando buscan la mejor relación aerodinámica en un carro de calle desarrollan modelos con figuras que son más estrechas, con parabrisas inclinados en ángulos más agudos, intentan evitar al máximo que las llantas sobresalgan de la carrocería, elementos como los espejos retrovisores tienen el menor tamaño posible y figuras más afiladas, o las manijas de las puertas se diseñan lo más planas e incluso en muchos casos se esconden para evitar cualquier turbulencia en el flujo del aire.

Y aunque generalmente, cuando se habla del coeficiente aerodinámico en la mente de la mayoría de los propietarios de autos se dibuja de inmediato la imagen del carro entrando en el flujo de aire y como lo corta con su parte delantera, también como sale y como se proyecta ese aire en la parte posterior es importante. El objetivo que persiguen los diseñadores es permitir un flujo laminar del aire en la parte trasera, es decir que si se tuviera una imagen de ese desplazamiento el aire se vería como una serie de láminas superpuestas  que van dejando una estela fluida tras del carro

Por eso cuando se quiere un vehículo con poca resistencia al aire también su diseño posterior debe ser trabajado de manera que el flujo de aire al pasar por esa zona no cree turbulencias que puedan hacer más lento el desplazamiento como un lastre o como si detrás del carro tuviera un paracaídas que frena su avance.

Y aunque el desarrollo aerodinámico en los autos siempre ha sido un tema importante en el diseño, hoy día se vuelve capital con el crecimiento paulatino de los vehículos eléctricos y la necesidad de que estos puedan llegar a importantes niveles de autonomía por carga. Así, un buen coeficiente aerodinámico permite precisamente que estos modelos  puedan alcanzar cada vez cifras mayores de recorridos en kilómetros sin tener que pasar por una estación de carga eléctrica y ser una real alternativa en materia de movilidad sostenible, que es a lo que están apuntando las firmas automotrices en el mundo.