ANTES DE PONER SU CARRO EN VENTA…REVISELO Y ALISTELO.

De nuevo, como no ocurría hace ya muchos años, los carros usados se han convertido en un bien que se valoriza. Hoy día ya no es extraño escuchar a alguien que vendió su vehículo y obtuvo un precio mayor del que esperaba, e incluso en algunos casos de su precio de compra fue mayor a lo que tuvo que pagar cuando lo adquirió.

Cabe aclarar, sí, que esto será algo temporal (aunque no se sabe aún por cuanto tiempo) , debido a la dificultad que enfrenta la industria automotriz global con el suministro de vehículos nuevos a los diferentes mercados por los problemas de falta de componentes electrónicos (que se han ido a abastecer a otras industrias en época de pandemia) , y por la falta de recursos logísticos para el transporte de los vehículos desde su fuente de origen a los mercados de destino.

Por eso muchos ven una excelente oportunidad en esta época para ofrecer su carro en el mercado y quizá acceder a uno nuevo u otro usado de ocasión con mejores especificaciones. El mercado está ávido hoy de buenos carros, y los está pagando

¿Pero, como vendedor está completamente seguro de las condiciones en las que está ofreciendo su vehículo?.

Aquí, en Autotest, le damos alguna recomendaciones de aquellos aspectos que debe revisar antes de poner su vehículo en venta con el fin que pueda pedir el precio adecuado.

Papeles y precio en orden

Lo primero y aunque parezca extraño siendo usted el dueño es revisar y verificar bien la documentación. Son varias las denuncias que propietarios de vehículos hacen diariamente ante las autoridades de tránsito por que su automotor aparece con placas gemelas ante otro organismos de tránsito y puede tener multas, infracciones, o peor aún, puede ser un vehículo que esté requerido por las autoridades y eso haría muy difícil, por no decir imposible que pueda llevar a cabo la venta, por lo menos no en un tiempo rápido antes de solucionar esos problemas de documentación.

Y a propósito de documentación debe tener en orden el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) , paz y salvo de impuestos nacionales y locales, paz y salvo por multas, certificado expedido por la Dirección de Investigación Criminal (Dijín) que indica que no tiene pendientes judiciales, el certificado de libertad y tradición que entrega el organismo de tránsito en el que se encuentra matriculado el automotor.

Antes de ofrecer su vehículo en el mercado haga un rastreo de ofertas similares en marca, referencia, año modelo y kilometraje, con el fin de verificar que el precio que está pidiendo se encuentre en el rango del mercado (ni muy por encima pero tampoco que esté regalando su vehículo) . Este rastreo puede hacerlo en las páginas de venta de vehículos, consultando información en las secciones de clasificados de la prensa, y también en los concesionarios de la marca o en compra ventas reconocidas y tradicionales.

Estética y funcionamiento

Los vehículos entran por los ojos. El primer impacto, la primera impresión de quien quiere comprar su vehículo es importante. Por eso el aspecto estético es fundamental y no solo por la apariencia. Un vehículo descuidado en su pintura o en el estado de su latonería por lo general implica que su dueño no era el más responsable con el mantenimiento, y eso puede dañar un potencial negocio o un motivo para que el comprador intente bajar el precio y usted termine vendiendo por un valor inferior al que el mercado podría pagar. En lo posible planee una intervención para eliminar esos sumidos o golpes leves que afectan las laminas del vehículo, o los rayones y arañazos que pueda tener la pintura y que pueden dar esa apariencia de descuido.

Algo similar puede ocurrir con los faros que, luego de un tiempo, y por acción de los elementos a los que está expuesto el vehículo en su diario rodar, se tornan opacos. En el mercado hay productos que con un ligero nivel de abrasión le devuelven a esos cristales o plásticos de los faros el brillo y el aspecto como recién salido del concesionario. También inspeccione el funcionamiento de todas las luces y cambie aquellas que se encuentren defectuosas o ya no enciendan, tanto externas como internas.

En el interior también revise partes como el tablero y la plancha de abordo, así como las carpetas de las puertas. Que su material se encuentre en buenas condiciones, que no esté averiado, roto, con fisuras, o muy opaco o con una tonalidad diferente por acción de los rayos del sol. También la tapicería y los recubrimientos del techo deben ser revisados. Un lavado y aspirada profunda al interior son recomendables antes de iniciar el proceso de venta.

¿Pintura, latonería y elementos interiores se encuentran en condiciones óptimas? Bien, entonces ahora hay que mirar un poco más en el fondo.  Para ello es importante verificar la operación de varios sistemas y en ello la asesoría de un experto perito es conveniente porque puede ayudar a preparar su vehículo para una transacción exitosa.

Que todos los componentes de la suspensión y el sistema de amortiguación estén en buen estado, que no se encuentren deteriorados o con señales de alguna potencial falla y si ya han cumplido con su tiempo de vida útil proceder a cambiarlos.

También una mirada a las llantas no solo para observar el nivel de desgaste que puedan tener y si se encuentran ya al límite del mismo. También para analizar el tipo de desgaste que presentan. Si el desgaste no es parejo en la banda de rodamiento o si la goma presenta alguna deformación es un síntoma casi seguro que algún elemento en la suspensión no se encuentra bien, que el carro no está dando alineación o un buen balanceo, y un comprador avisado puede sacar partido de ello para castigar el precio o desistir de la compra porque intuye que esto podría generar, en el mediano plazo, un problema y una necesidad de intervención mayor.

De igual manera es necesario avanzar en el peritaje de los sistemas de frenos, lubricación, combustible, sistemas eléctrico y electrónico, sistemas de alertas y componentes de seguridad activa y pasiva (aquellos que puedan testearse) . Y realizar una prueba de dinamómetro que permita establecer si el carro en su trabajo dinámico se encuentra en los parámetros esperados para su condición y kilómetros recorridos.

Si el carro se encuentra en condiciones normales y esperadas según su uso es posible que las intervenciones que deba hacerle en reparaciones menores o cambio de piezas y acondicionamiento estético no sean costosas, pero sí representen una inversión para obtener el mejor precio posible y una venta ágil que lo deje satisfecho y listo para comprar un nuevo vehículo.

EL CHASIS….

El chasís, la columna vertebral del carro

Muchas veces al leer una ficha técnica o la descripción de un vehículo, podemos encontrar que en ella se habla de un carro con chasís monocasco, también llamado autoportante, o de un chasís de largueros y travesaños, también llamado chasís independiente .

Esté último es el concepto original sobre el que se fundamentó buena parte del desarrollo de la industria automotriz. Se trata de una estructura compuesta por dos vigas o largueros de acero muy fuerte que van ubicadas en paralelo de manera longitudinal y están unidas entre si por travesaños. Sobre esta estructura se monta la carrocería del vehículo y todos los elementos y componentes que hacen parte del mismo. Aunque su forma original esta descrita con base en los largueros longitudinales  también se pueden encontrar estructuras en X o plataforma por ejemplo.

Pero en su búsqueda por optimizar costos y agilizar procesos, los fabricantes siguieron buscando nuevas formas de desarrollar las estructuras de sus autos. Y ahí aparece el concepto del chasís monocasco. Esta estructura va más allá de largueros y travesaños y se convierte en un conjunto completo que da forma al vehículo, que tiene elementos estructurales tanto horizontales como verticales y transversales. Chasís y carrocería son uno solo, y a esta estructura se adicionan ya los elementos mecánicos, piezas móviles como puertas, el cableado eléctrico, y los elementos de aislamiento e interiores que conforman un vehículo terminado.

La estructura de chasís independiente hoy día es utilizada básicamente en carros que están orientados al tránsito en terrenos difíciles y al trabajo. Es así como buena parte de los vehículos off road, las pick up, y los vehículos industriales y comerciales utilizan esta construcción. Entre las razones para ello se encuentran la posibilidad de aislar las fuerzas torsionales que impactan el chasís del resto del habitáculo, así los ocupantes del vehículo al transitar por estas vías sienten menos esas irregularidades. Igualmente la fortaleza de la estructura para soportar fuertes impactos directos. Y una tercera ventaja, de cara a los constructores, es que es menos costoso en su fabricación y también su reparación es más económica cuando es necesario recuperar medidas por algún impacto o distorsión en la estructura.

Pero en la actualidad es el chasís monocasco el más usado en la industria. Los automóviles, prácticamente todas la SUV que no están orientadas a un fuerte trabajo off road, minivan, y los vehículos deportivos utilizan esta estructura en su desarrollo. Las automotrices han encontrado en este sistema una mayor rigidez torsional. También son vehículos que en materia de seguridad permiten que en caso de un impacto las fuerzas que se generan se puedan distribuir a lo largo de la estructura evitando que estas se sientan plenas en el habitáculo, preservando así la integridad de los ocupantes del carro. Además, por la utilización de aceros especiales y aleaciones, su construcción es más económica (más no así su reparación). Ofrece un menor peso y por tanto también redunda en menor consumo de combustible. Y  también es posible privilegiar el espacio interior en el diseño del vehículo porque se utiliza menor cantidad de material y esas áreas libres se privilegian para mayor confort .

Sin embargo, todo lo bueno que trajo la aparición de las carrocerías autoportantes se ve opacado al momento de un impacto y su reparación, de la cual siempre quedan cicatrices que afectan si no están bien realizadas el desempeño posterior en caso de un nuevo choque. Adicionalmente se requiere de un ojo experto que certifique si dicho impacto y su reparación tienen o no consecuencias sobre la apreciación comercial del vehículo.

En Autotest, contamos con las herramientas y el personal capacitado para decirle a usted como vendedor o comprador de un vehículo usado cuál es el estado de la estructura del modelo y así poder adelantar negocios de forma transparente e informada.

EXTRA O CORRIENTE?

Una de las mayores inquietudes de los propietarios de vehículos está relacionada con el uso del tipo de combustible adecuado,  ¿con qué gasolina debe tanquear su carro con el fin de lograr el mejor comportamiento en ruta?

Antes de entrar en detalle,  cabe recordar que en Colombia se ofrecen dos tipos de gasolina: las denominadas gasolina corriente y gasolina extra. ¿Qué las diferencia? Básicamente la diferencia entre ambas está dada por su octanaje. Este es un indicador que permite saber cuál es la resistencia de cada uno de estos tipos de combustible a la compresión para iniciar el proceso de explosión o combustión en la cámara.

La gasolina corriente que se ofrece en Colombia tiene hoy día 85 octanos.  En tanto que la gasolina extra alcanza los 92 octanos. En términos prácticos,  el combustible de menor octanaje encenderá  o hará combustión de manera más fácil al necesitar una menor temperatura que el combustible con el número de octanos más alto.  Y estas temperaturas se alcanzan con el grado de compresión de la mezcla aire y combustible que logra generar el pistón dentro de la cámara.

Una de las herramientas más sencillas,  entonces,  para conocer que tipo de gasolina usa su carro está en la ficha técnica del vehículo.  En este documento encontrará el dato de la relación de compresión. Esta es una medida que indica cuántas veces se comprime una unidad de aire en la cámara de combustión.  Si la ficha técnica muestra una relación de compresión  (r/c) de 9.5: 1 o mayor a esta cifra,  el vehículo deberá usar gasolina extra para lograr un buen proceso de combustión y una mejor operación y eficiencia y por lo tanto un consumo adecuado y eliminar los riesgos de daño en los pistones por el llamado cascabeleo o detonación anticipada.

Los fabricantes de motores han buscado desde siempre aumentar la relación de compresión (r/c) con la que diseñan sus motores.  La razón radica en que entre mas alta sea, mayor es la eficiencia en el proceso de convertir la gasolina en potencia del motor.  Sin embargo la limitante ha sido, como ya la mencionamos, la explosión descontrolada del combustible dentro de las cámaras, dando el conocido cascabeleo, que disminuye la potencia del motor y produce daños severos a este en el mediano plazo.  La adición de aditivos en las petroleras (gasolina extra) o por parte de los propietarios han permitido el aumento del octanaje que los fabricantes han buscado.

Nuevas tecnologías han aparecido en los últimos años, que permiten el uso de gasolinas corrientes  en motores con altísimas relaciones de compresión (MAZDA con r/c 13:1),  logrando muy buenos indicadores de consumo de combustible y potencias muy altas y con un combustible hasta un 30% más barato.   Su secreto es el uso de la electrónica para controlar el ingreso de combustible a las cámaras de compresión del motor, haciéndolo de forma gradual y en el momento requerido para que la mezcla de aire combustible solo se encienda por la chispa de la bujía y no antes por efecto de la compresión alta del motor.

Cuando esta relación de compresión esté por debajo de ese indicador es posible la utilización de la denominada gasolina corriente. Es un mito creer que al tanquear con gasolina extra un vehículo con un motor diseñado para el uso de gasolina corriente este tendrá mayor potencia y funcionará mejor. No es así.

En la actualidad la tecnología de los motores ha permitido reducir su tamaño y cilindrada,  pero alcanzado potencias mucho mayores.  Esto de la mano de elementos como el turbo o el supercargador.  Si su carro hace parte de esta tendencia tenga en cuenta que siempre deberá trabajar con gasolina extra dada la relación de comprensión que alcanza por el uso de estos elementos que ingresan aire adicional a presión a la mezcla.

La altura sobre el nivel del mar a la que se encuentre la ciudad por la que circula el vehículo también puede ser un elemento para definir el tipo de combustible gasolina a utilizar.  Por lo general en ciudades ubicadas por encima de los 1.500 metros sobre el nivel del mar,  es posible utilizar gasolina corriente en los vehículos,  incluso en aquellos diseñados con una relación de compresión superior a 9.5: 1 y que en otras circunstancias deberían usar gasolina extra.  Esto debido a que a mayor altura se registra una menor presión atmosférica.

Y recuerde, aquí en AUTOTEST, contamos con personal técnico especializado que puede ayudar a resolver sus dudas en torno a la operación de un vehículo cuando quiera comprar un carro usado o vender el actual y ofrecer a los potenciales compradores la información veraz y confiable que facilite el cierre del negocio.

DISEÑO, MAS QUE UN AUTO BONITO…..

imagen: PNGocean

¿Cuántas veces en la calle, a la vista de un carro bonito, usted no giró la cabeza y siguió con la mirada ese vehículo? Es la emoción y la sensación de un diseño bien hecho, que llama la atención, que genera impacto Pero, ¿cuáles son los pasos que se deben dar para llegar a un diseño final que genere este tipo de reacciones?

Hoy les contaremos de forma sencilla cómo es el proceso de diseño de un carro.

Para que ese vehículo, que roba miradas y expresiones de admiración, llegue a la calle, es necesario todo un proceso detrás de su creación. Ese proceso puede iniciarse fácilmente cinco años atrás, incluso en algunos casos mas aún, cuando los equipos de diseño, ingenieros, y el comercial y de mercadeo, analizan las tendencias del mercado y piensan en aquellos elementos que definirán en el mediano y largo plazo las necesidades de los potenciales clientes a la hora de elegir un nuevo vehículo. Aquí entran en juego temas técnicos y tecnológicos, sociodemográficos, tendencias en diseño y colores, comportamiento del comprador, entre otros. De esas reuniones de prospección salen las líneas generales de lo que una marca quiere proyectar y llevar a sus carros en el futuro.

Con base en los conceptos que la marca quiere llevar a su vehículo los diseñadores proceden a realizar una serie de bocetos 2D en papel que le darán forma a ese próximo vehículo. Este es un proceso que implica también muchas horas de trabajo para reflejar en esos dibujos las formas y conceptos de un vehículo que sea no solo estéticamente atractivo, también funcional y viable. Fácilmente en el diseño de un nuevo vehículo se pueden desarrollar cerca de mil bocetos para dar finalmente con ese “dibujo” que refleja lo que la marca quiere

Ya del papel, el equipo de trabajo pasa al computador, y a través de software CAD (Diseño Asistido por Computador) esos bocetos se plasman en un diseño 3D, que permite a todos los integrantes del proyecto mirar y analizar con mayor detalle cada uno de los elementos que harán parte del futuro carro, y cómo el diseño no riñe con las posibilidades tecnológicas y mecánicas que se han planteado para el vehículo por parte del área de ingeniería.

Y una vez desarrollado este diseño 3D viene uno de los momentos más interesantes del proceso, la creación del modelo en escala 1/1 en arcilla, también conocido como el Modelado Clay, que permite a los diseñadores tener el modelo físico en tamaño real y al que incluso le pueden hacer modificaciones en la medida que el diseño vaya cambiando de acuerdo con las anotaciones y mejoras que se introducen con base en el desarrollo de la iniciativa. Este modelado se usa tanto en el diseño exterior como en la definición del diseño y los elementos que estarán ubicados en el habitáculo del automotor. Incluso a un vehículo bajo esta etapa una vez ya se han definido todos sus detalles se le puede “vestir” con los materiales y colores que tendría el vehículo de producción para tener una visión mucho más cercana a la realidad y tomar las decisiones finales antes de aprobar el nuevo modelo y dar la orden para iniciar su producción.

De manera paralela, con el desarrollo del diseño del auto, también otro grupo de ingenieros y diseñadores definen y prueban la paleta de colores para la carrocería. Estos colores deben pasar por pruebas de resistencias a los elementos externos y de visibilidad bajo diferentes condiciones de iluminación natural y artificial.

De igual manera se trabaja en la definición de los colores, tonos  y materiales que conformarán el interior del auto  Estos se definen de acuerdo con los usos y el segmento al que apunte el carro, y el estilo y ambiente que ya en esa primera etapa referida se definió para este nuevo vehículo que saldría al mercado También aquí entra en juego una palabra clave Ergonomía, que todos los elementos que estén a bordo del auto sean de fácil acceso para el conductor, sin sacrificar la seguridad y evitando que pierda de vista el camino durante la conducción.

ANTES DE COMPRAR TU VEHICULO USADO: PRUEBALO.

Uno de los aspectos que determina la decisión de compra de un carro es la posibilidad de realizar una prueba de ruta que permita determinar el comportamiento en vía de ese auto que usted quiere.

Y aunque en estos días no es fácil poder acceder a esta posibilidad en virtud de las precauciones propias y necesarias para mitigar los impactos por la pandemia generada por el Covid 19, sí es importante tener en mente algunas recomendaciones y claves que en lo posible le permitirán poder desarrollar una prueba para conocer más en detalle el funcionamiento y estado del vehículo y las sensaciones generadas en los desplazamientos.

Lo primero es revisar bien el carro,  ojalá a la luz natural para evidenciar en su estado físico y estético y si realmente el carro corresponde con lo que el anuncio de venta o las palabras que su propietario señala. Verificar que no se encuentren fuertes golpes,  rayones, desajustes en las latas o diferencias en tonalidades de la pintura,  o algún elemento que pueda hacer pensar que el vehículo ha sido sometido a un trabajo mayor o incluso inapropiado. Esto también debe hacerse al revisar su interior, buscando elementos de tapicería sueltos, en mal estado o en exceso desgastados y también en una inspección visual de su motor verificando si hay alguna fuga visible de lubricante, refrigerante, liquido de la dirección hidráulica o de frenos.

Desconfie de un kilometraje muy alto o demasiado bajo. Mire si encuentra etiquetas de recordación de cambios de aceite o facturas en la guantera que indiquen un kilometraje anormal al mostrado por el vehiculo.

MIDASE EL CARRO

Suena un poco extraño, pero sí. La idea es que antes de iniciar la marcha, entre al carro,  vea que tan fácil es para usted ingresar y salir de él. También siéntese en el puesto del conductor y fíjese que tan cómodo se siente y las posibilidades de ajuste que pueda brindar su asiento  y el volante;  así como los espejos retrovisores y el espejo interno. Recuerde también que usted no será el único que se transportará en el, mida el espacio de las sillas traseras y también con mucho cuidado la capacidad de carga del baúl.  Analice que tan ergonómicas son las posiciones de los diferentes elementos que utilizará cuando maneje (pedales,  timón, botoneras,  palancas,  pantallas,  entre otros).  Tampoco se olvide de medir el carro en el garaje.  Muchas sorpresas salen a última hora.

EN MARCHA

Una vez cumplido el paso anterior,  es hora de encender el motor. Verifique que todas las luces del tablero funcionen y se vayan apagando progresivamente. Primero asegúrese que el radio o el sistema de sonido del vehículo no esté operando porque podría distraerlo o tapar algún ruido del vehículo en su operación. Con el motor en marcha escuche si produce algún sonido o vibracion extraños a su funcionamiento normal.

Ponga en marcha el carro y preste atención al proceso de aceleración,  si es normal,  progresivo o en algún momento parece que no lo hiciera. Aquí también es momento de apreciar el funcionamiento de la caja de cambios. Si el paso entre marchas es suave o brusco y si al hacerlo pierde revoluciones en exceso o no,  y su proceso de recuperación entre cambios.  Cheque que el embrague no deslice o funcione o muy arriba o muy abajo del pedal.  De igual manera observe el recorrido de la palanca de cambios y que tan fácil es su manipulación.  También acelere el vehículo y déjelo en neutra: no deberá sentir ruidos, traquidos o ronroneos al rodar.

En este recorrido,  que debe ser el más parecido posible a los recorridos que hará de manera habitual en el carro,  aproveche para percibir la sensación que produce la suspensión,  si es muy dura o muy blanda,  si el contacto de las llantas con la superficie de rodamiento se transmite en exceso o no al habitáculo,  o si se presentan vibraciones, ruidos o movimientos excesivos a alta y baja velocidad o al entrar en un giro.

De igual manera compruebe que la dirección del carro sea adecuada,  no muy dura,  y que le permita tener la sensación que el carro sí va por donde usted indica con el volante. Que al dar un giro la respuesta sea rápida, precisa y de igual comportamiento hacia ambos lados.

Compruebe  la efectividad  de los frenos y la distancia aproximada de frenada,   así como la operación del sistema ABS (si el carro lo tiene) y el recorrido y tacto del pedal al presionarlo.  Deje presionado el pedal por un minuto y observe si el pedal desciende de forma anormal o sorpresiva.

En alguna parte del trayecto pruebe el funcionamiento del aire acondicionado su potencia capacidad de enfriamiento y que tanto afecta la entrega de potencia del carro. También aproveche esta prueba para ensayar el desempeño de otros sistemas como luces, sistema de infoentretenimiento y su facilidad de operación  (si lo tiene), las plumillas, los sistemas de alertas auditivas y/o visuales que pueda tener el vehículo (reversa, cambio de carril, colisión frontal, puertas abiertas, cinturones de seguridad, entre otros).

Con estas recomendaciones básicas puede tener una idea más concreta y real del estado del carro que quiere adquirir y si en verdad es la respuesta a su necesidad de movilidad.

Recuerde que, además de esta prueba de ruta, debe contar también con una rigurosa inspección de la mano de especialistas. En AUTOTEST contamos con la experiencia y el equipo profesional para brindarle la información clara, precisa, y transparente sobre el estado técnico, mecánico, y de procedencia de ese vehículo usado que usted quiere tener.