Así funciona y así se cuida la batería de su carro.

Las baterías son un componente esencial de cualquier vehículo proporcionando la energía necesaria para poner en marcha el motor y alimentar los sistemas eléctricos cuando el motor está apagado. Desde un punto de vista técnico las baterías automotrices son dispositivos recargables que almacenan energía química y la transforman en energía eléctrica. Están compuestas principalmente de placas de plomo sumergidas en una solución de ácido sulfúrico, formando una celda electroquímica.

Cuando se activa el motor, el alternador genera en parte la energía eléctrica que recarga la batería, restaurando la energía química almacenada, y la adicional en sustituir el consumo que iria a la bateria. Esta energía se utiliza para encender el motor en cada arranque y para suministrar energía a los accesorios eléctricos mientras el vehículo está en marcha, cuando el consumo total no alcanza a ser atendido por el alternador.

La batería cumple dos funciones importantes en la gestión de la energía para el funcionamiento del carro:

1.            Arranque del motor: La batería proporciona una gran cantidad de energía eléctrica en un corto período para poner en marcha el motor.

2.            Almacenamiento de energía: Cuando el motor está apagado, la batería suministra energía a los accesorios eléctricos, como luces, radio y sistemas electrónicos, permitiendo su funcionamiento sin necesidad de tener el motor encendido.

Cuando se habla de baterías en los vehículos, se encuentran dos tipos:

En primer lugar las baterías de plomo-ácido (SLI). Son las más comunes y económicas. Se dividen en dos categorías: baterías de arranque, iluminación e ignición (SLI) y baterías de ciclo profundo. Las primeras están diseñadas para proporcionar mucha energía en cortos intervalos de tiempo (arranque), mientras que las de ciclo profundo son ideales para aplicaciones que requieren un drenaje lento y constante de energía, como sistemas de audio o , por ejemplo en los carritos que se usan en los campos de golf, y que son eléctricos.

El segundo tipo son las baterías de iones de litio (Li-ion). Estas muy mencionadas en la industria automotriz actual, son las utilizadas en los vehículos híbridos y eléctricos debido a su alta eficiencia y densidad de energía. Son más ligeras y compactas que las de plomo-ácido, lo que contribuye a mejorar la eficiencia y autonomía del vehículo.

La duración de una batería depende de varios factores, como el tipo de batería, el uso del vehículo, el clima y el mantenimiento. Por lo general, las baterías de plomo-ácido tienen una vida útil de 3 a 5 años, mientras que las baterías de iones de litio pueden durar hasta 10 años en condiciones óptimas.

Es importante tener en cuenta que los extremos de temperatura, tanto el calor excesivo como el frío extremo, pueden acortar la vida útil de cualquier tipo de batería.

¿Cómo cuidarla?

Para lograr que la batería pueda llegar a su mayor vida útil posible desde Autotest le damos las siguientes recomendaciones:

1.            Mantener los bornes limpios: limpie de manera regular los bornes de la batería con una solución de agua y bicarbonato de sodio para evitar la acumulación de sulfato y corrosión.

2.            Nivel de electrolito: en las baterías de plomo-ácido, es necesario comprobar de manera periódica el nivel de electrolito y, si es necesario, añadir agua destilada.

3.            Inspecciones visuales de su estado: realice inspecciones visuales periódicas para detectar signos de daños o fugas en la batería. Si encuentras algún problema, es recomendable que acudas a un profesional.

4.            Carga adecuada: evite descargar completamente la batería, ya que esto puede acortar su vida útil. Tambien verifique el estado del alternador. Muchas baterias mueren por sobrecarga. El alternador debe entregar la corriente necesaria para cargarla en condiciones seguras. Cuando esta con dificultades o no carga o lo hace mas alla de lo requerido y el exceso de carga se transforma en calor interno muy nocivo para ella.

5.            Realice revisiones periódicas: incluya la inspección de la batería en el mantenimiento que debe hacer de manera periódica a su carro, que igualmente comprenda la revision de todo el sistema de carga y en sitios y con personal especializado.

6. No instale elementos electricos o electronicos sin tener claridad y autorizacion de parte del taller del consecionario. Las baterias y su complemento, los alternadores estan diseñados para atender la carga normal que supone la operacion del vehiculo. Cargas adicionales acortan la vida util de todos los elementos y en algunos casos, podueden ocasionar daños erreversibles y muy costosos. Ello incluye radios, plantas de sonido, luces adicionales, neveras y tantas cosas que se ofrecen hoy dia en el mercado de la postventa.

Híbrido enchufable o híbrido no enchufable, ¿cuál elegir?.

VOLVO XC40. TOMADA DE; https://volvocarcolombia.com/

La posibilidad que tienen algunos potenciales compradores de vehículos hoy de acceder a un modelo sostenible es cada vez más amplia- y decimos algunos porque todavía un factor como precio se convierte en una  limitante para que el acceso sea mucho más popular o asequible-. Sin embargo, aún con esa limitación la oferta está en crecimiento.

Para muchos de estos potenciales compradores un primer paso para entrar en la onda de la movilidad sostenible es el de comprar un vehículo hibrido, y bajo esta premisa el mercado ofrece dos variantes interesantes: el hibrido convencional o híbrido auto recargable que no debe conectarse a una fuente de energía para su recarga eléctrica (HEV) o el hibrido enchufable (PHEV) que requiere dicha conexión.

La elección entre un vehículo híbrido enchufable y un vehículo híbrido no enchufable depende de dos factores: sus necesidades y preferencias personales.

Un vehículo híbrido no enchufable utiliza tanto un motor de combustión interna como un motor eléctrico para impulsar el vehículo, pero no puede ser conectado a una fuente de energía externa para cargar su batería. En cambio, la energía de frenado se utiliza para recargar la batería y mejorar la eficiencia del combustible. Estos vehículos suelen ser más eficientes en el consumo de combustible que los vehículos de gasolina convencionales, pero no pueden funcionar únicamente con electricidad.

Por otro lado, los vehículos híbridos enchufables también tienen un motor de combustión interna y un motor eléctrico, pero también tienen una batería más grande que se puede cargar enchufando el vehículo a una fuente de energía externa. Esto significa que pueden funcionar durante un período limitado de tiempo solo con energía eléctrica antes de tener que cambiar al modo de combustión interna. Los vehículos híbridos enchufables son más eficientes en el consumo de combustible que los vehículos híbridos no enchufables y pueden reducir significativamente la dependencia de los combustibles fósiles.

Un PHEV es una buena opción si su comprador está buscando reducir la cantidad de combustible que utiliza, ya que puede funcionar en modo completamente eléctrico durante cortas distancias. Sin embargo, si lo que necesita es un vehículo con un rango de conducción más largo, es posible que un vehículo híbrido no enchufable sea una mejor opción, ya que su batería más pequeña puede ser suficiente para el uso diario sin necesidad de cargarla en una toma de corriente.

En resumen, si usted busca un vehículo que sea más eficiente en el consumo de combustible que un vehículo de gasolina convencional, un vehículo híbrido no enchufable puede ser una buena opción. Si quiere reducir aún más su dependencia de los combustibles fósiles y tener la capacidad de conducir únicamente con energía eléctrica durante un período limitado de tiempo, entonces un vehículo híbrido enchufable puede ser una mejor opción

Los carros ahora tienen más de computadora.

Los vehículos modernos suelen tener varias computadoras, conocidas como Unidades de Control Electrónico (ECU), por sus siglas en inglés), que se encargan de monitorear y controlar diversos sistemas del vehículo.

Estas ECUs utilizan sensores para recopilar datos en tiempo real sobre el funcionamiento del vehículo y, a través de algoritmos y software especializado, procesan estos datos para tomar decisiones en milisegundos y controlar el sistema correspondiente.

El número exacto de ECUs puede variar dependiendo del modelo y la marca del vehículo, pero en general se pueden encontrar entre 30 y 100 unidades electrónicas en un automóvil moderno. Cada ECU está diseñada para controlar un sistema específico, como el motor, la transmisión, los frenos, la dirección, el aire acondicionado, el sistema de sonido, los airbags, entre otros.

Algunas de estas computadoras incluyen:

Unidad de control del motor (ECU): Controla y monitorea el rendimiento del motor, la transmisión y el sistema de combustible.

Unidad de control de frenos (BCU): Controla y monitorea el sistema de frenos, incluyendo el ABS (sistema de frenos antibloqueo) y el ESP (programa electrónico de estabilidad).

Unidad de control de carrocería (BC): Controla y monitorea los sistemas eléctricos y electrónicos de la carrocería, como las luces, los seguros de las puertas, las ventanas eléctricas y el sistema de aire acondicionado.

Unidad de control de la transmisión (TCU): Controla y monitorea el rendimiento de la transmisión automática.

Unidad de control de la suspensión (SCU): Controla y monitorea el sistema de suspensión, incluyendo la altura de la carrocería y la amortiguación activa.

Si bien la introducción de la tecnología informática y de telecomunicaciones en los autos ha traído una importante evolución en aspectos como la seguridad, el desempeño y el confort a bordo; también es un factor que lleva una alta exigencia en los cuidados y mantenimientos preventivos del carro, porque no cualquier persona puede atender los requerimientos de servicio y/o reparación. El personal de posventa se vuelve cada vez más especializado con conocimientos más específicos en aspectos como electrónica.

Por eso, tener un carro con esta gran variedad de elementos también exige que al momento de llevarlo a revisiones se haga solo sitios especializados y de alto reconocimiento por su calidad e idoneidad.

Normas Euro, el camino para reducir la contaminación.

La preocupación por las afectaciones al medio ambiente no es ajena a la industria automotriz. Por eso, cada vez con mayor capacidad tecnológica, de investigación y manufactura, los fabricantes desarrollan métodos, procesos, y fabrican motores y componentes mecánicos y electrónicos que le permiten a los vehículos de combustión (gasolina y diésel) trabajar y generar mejores prestaciones con un nivel bajo de emisiones.

También en estos desarrollos influye la legislación, que busca también llevar a la industria automotriz a fabricar vehículos menos contaminantes en su rodar diario. Seguramente usted, que está leyendo esta nota, habrá visto en las fichas técnicas de muchos vehículos o habrá escuchado por parte de asesores de ventas que un vehículo X o Y trabaja con base en normas Euro. ¿Pero qué son las normas Euro?

Como su nombre lo indica se trata de una legislación, un estándar de medición,  que surge en Europa pero que se ha convertido en un importante referente global como medida para determinar las condiciones de emisión de gases al medio ambiente bajo las que deben operar los vehículos nuevos. Esta normatividad nace en la década de los años 80 y comienza a registrarse hacia el año 1989 y su objetivo es limitar el volumen de gases, elementos particulados y otros compuestos, que fruto del proceso de combustión puede emitir un vehículo, siempre pensando en generar la menor afectación posible al medio ambiente.

Esta es una norma que ha evolucionado con el tiempo y también ha llevado a las firmas automotrices a avanzar en el desarrollo de máquinas mucho más eficientes y menos contaminantes. Es así como desde su creación e implementación a finales de los años 80 e inicios de la década de los 90 hasta el tiempo actual, esta norma se ha actualizado de manera periódica y consistente, también apoyada en la evolución de la ingeniería automotriz, con lo que del estándar Euro I que significó el comienzo de este proceso hace casi cuatro décadas hasta el día de hoy ha tenido 5 actualizaciones y los fabricantes automotrices desarrollan sus modelos con base en estándares de emisión ya bajo parámetros de norma Euro 6.

En síntesis, lo que las normas Euro piden a los fabricantes de vehículos es desarrollar sus motores de manera tal que desde su misma construcción, la incorporación de tecnología electrónica a través de los sensores y microchips, y elementos técnicos los gases puedan “limpiarse” antes de ser expulsados por el sistema de escape del vehículo y así los elementos contaminantes o potencialmente perjudiciales a la salud que entren en contacto con el medio ambiente sean el menor porcentaje posible.

En virtud de la aplicación de esta normativa y su evolución en el tiempo se han desarrollado elementos como los catalizadores y los componentes hibridos, se ha potenciado el dowsizing (motores de cilindrada pequeña pero con un desempeño mejorado que equivale al de un motor más grande), los fabricantes trabajan en aumentar el número de marchas y generar así menos emisiones, desarrollaron los filtros antipartículas. Y también la aplicación cada vez más exigente de estas normas impulsa el desarrollo de tecnologías alternativas como los modelos híbridos y los autos eléctricos.

Colombia rueda con Norma Euro IV

En Colombia la legislación actual obliga en el caso de los vehículos ligeros nuevos que se comercializan en el país a rodar bajo parámetros de Norma Euro IV.  Esta normatividad limita las emisiones de Monóxido de Carbono (CO) en 0,50 gramos por kilómetros; las emisiones de Hidrocarburos (HC) en 0,30 gramos por kilómetro; y las emisiones de Óxido Nitroso (NOx) en 0,25 gramos por kilómetro.

A partir de 2023 en el caso de combustible diésel comenzará a regir una norma (Ley 1972 de 2019) que obligará que el contenido de azufre no supere las 15 partículas por millón (ppm) y en 2025 este contenido no podrá ser mayor a 10 partículas por millón (ppm).

Siguen las lluvias, conduzca de manera segura:

PublicDomain in Pixabay

De acuerdo con el Ideam, las lluvias en Colombia en su primera temporada harán presencia por unas semanas más, con todos los efectos y necesidad de prevención que deben tomar los conductores cuando transitan en las vías del país y se encuentran  con condiciones climáticas adversas.

Estas son algunas recomendaciones  para rodar bajo la lluvia con  condiciones de seguridad para los ocupantes del vehículo y quienes interactúan con el en la vía.

  • Revisar el desgaste de las llantas. Para que la adherencia del vehículo en el pavimento mojado sea la óptima, las llantas deben estar en correctas condiciones. El chequeo de alineación y balanceo aumenta la vida útil de las llantas y mejora la maniobrabilidad del vehículo, especialmente en piso mojado. Además, es de suma importancia verificar que la presión de las llantas sea la recomendada por el fabricante del vehículo, este dato se encuentra en la puerta del conductor, en la tapa de la gasolina o en el manual del usuario del vehículo.
  • Utilizar las llantas correctas y rotarlas. Verifique que la medida de la llanta sea la correcta para su vehículo y que el diseño sea apto para su día a día. Siempre consulte al asesor técnico sobre cuál llanta es la más indicada para el vehículo y su operación. Adicionalmente, se recomienda realizar una adecuada rotación de llantas cada 10,000 km de recorrido para evitar un desgaste irregular. No olvide también revisar la llanta de repuesto, para que cuando sea necesario su uso, se encuentre en buen estado.
  • Aumentar la distancia de seguridad con el resto de los vehículos. Sobre una carretera mojada, el vehículo necesita más distancia para detenerse sin peligro. La distancia a respetar en condiciones normales (sin lluvia) es de 10 metros de espacio con respecto al vehículo que va adelante. Cuando llueve, lo aconsejable, es doblar esta distancia.
  • Reducir la velocidad. La lluvia empeora notablemente la visibilidad y las condiciones de la vía, por lo que se hace imprescindible que el conductor disminuya su velocidad.
  • Evitar frenar repentinamente. Con la lluvia las carreteras se vuelven resbalosas, los conductores deben evitar frenar repentinamente, lo más seguro es reducir la velocidad de forma paulatina hasta que el vehículo se detenga en su totalidad.
  • Reaccionar con seguridad ante el efecto hidroplaneo. El conocido hidroplaneo se produce al atravesar un charco. La llanta puede no ser capaz de evacuarla, perdiendo su contacto con la carretera con la consecuente pérdida de control del conductor sobre el vehículo. Reducir la velocidad, nunca frenar y sujetar con firmeza el volante son las claves para superar este efecto.
  • Verificar llevar el kit de herramientas.  Prepare el viaje antes de salir de casa y asegúrese de llevar las herramientas necesarias: la llanta de repuesto en perfecto estado, gato hidráulico, las llaves respectivas, triángulos de seguridad, chaleco reflectante, linterna e impermeable.