
Antes de comprar un vehículo eléctrico, muchos hoy preguntan cuánta autonomía tiene, cuánto demora cargando o cuánto ahorra en gasolina.
Pero casi nadie está hablando de algo mucho más importante: qué hacer cuando ese vehículo sufre un accidente.
Y ahí es donde aparece un documento que muy pocos conocen en Colombia: la “Hoja de Rescate” del vehículo.
Los carros eléctricos trabajan con sistemas de alto voltaje que pueden superar fácilmente los 400 voltios. Después de un choque, incluso con el vehículo apagado, pueden existir riesgos eléctricos, daños internos en la batería o procesos de calentamiento que no siempre son visibles de inmediato.
Un golpe fuerte debajo del vehículo, una deformación estructural o incluso una mala manipulación posterior pueden generar situaciones muy delicadas horas después del accidente.
La Hoja de Rescate le permite a bomberos, rescatistas, grúas y talleres identificar rápidamente:
• dónde están las baterías
• por dónde pasan los cables de alto voltaje
• cuáles son los puntos seguros de corte
• zonas reforzadas de la carrocería
• ubicación de airbags y sistemas de seguridad
En otras palabras: puede ayudar a evitar lesiones graves durante un rescate.
Hoy muchos propietarios ya aprendieron a cargar un vehículo eléctrico… pero todavía no saben cómo actuar frente a un accidente serio con uno de ellos.
Mi recomendación es simple:
busque la Hoja de Rescate de su vehículo, descárguela y manténgala disponible.
Ojalá impresa dentro del carro o al menos guardada en su celular.
La movilidad eléctrica llegó para quedarse.
Pero también debemos aprender a convivir con sus nuevos riesgos y responsabilidades.
RICARDO VASQUEZ








