No solo el mercado de vehículos 0 kilómetros en Colombia se encuentra afectado por una serie de factores que desde lo económico, la confianza del consumidor y la incertidumbre en torno a decisiones que pueden afectar el bolsillo en el mediano plazo, hacen que la tendencia de ventas sea de disminución actual.
También la categoría de los vehículos usados se ha visto contraída en el último año como una consecuencia directa de la reducción en ventas y matrículas de los autos nuevos. Una explicación sencilla: muchas veces para una persona adquirir un carro nuevo acude a vender su vehículo actual, con el objetivo de conseguir liquidez que le ayude a financiar la nueva compra, pero hoy el mercado se encuentra en una incertidumbre y es así como quien quería comprar su carro 0 kilómetros lo piensa y muchas veces pospone su decisión para quedarse un tiempo más largo con su vehículo actual; y quienes acuden al mercado del usado para hacerse con un buen carro no encuentran la oferta adecuada. Esto se refleja también en una caída en el número de traspasos de propiedad de los vehículos.
Es así como las cifras compiladas por la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible, Andemos, señalan como durante el primer semestre de este año, la comercialización de los carros usados fue de 417.720 unidades. Esto representó una reducción superior al 5 por ciento, frente a las 440.819 unidades que a junio del año 2023 habían cambiado de propietario en Colombia.
Solo en el mes de junio los traspasos cayeron un 9,7% al pasar de 74.742 unidades negociadas y registradas en las diferentes autoridades de tránsito en el país en junio de 2023, a 67.517 carros usados que cambiaron de dueño en el sexto mes del presente año.
En el mercado del usado el liderazgo en ventas y traspasos lo tiene Chevrolet, marca de la que se colocaron 108.049 unidades en el semestre, pero con reducción superior al 10%. En segundo lugar se encuentran los modelos de la automotriz Renault, con 65.542 carros, que también registró caída en la operación del 7,1%. La tercera marca de más ventas en usados es Mazda que en el año suma 35.393 unidades.
Ya al llevar el análisis a líneas de vehículos, Chevrolet ocupa los tres primeros lugares con sus modelos Spark, Aveo y Sail, que en conjunto suman 36.359 unidades usadas comercializadas. Por su parte el Mazda 3 en sus diferentes versiones es el cuarto vehículo más apetecido por los clientes del mercado del usado y del que se comercializaron 5.959 carros en el primer semestre de 2024. Y la pick up Toyota Hilux es el quinto modelo con mayor nivel de negociación y traspaso en lo que va del año.
Por ciudades del país, Bogotá es la región que más concentra negocios de vehículos usados. En el semestre su autoridad de tránsito totalizó 132.031 operaciones. Por su parte Medellín y los municipios del área metropolitana sumaron 78.607 vehículos usados negociados y registrados ante las diferentes secretarías de movilidad en esta zona.
La proyección realizada por Andemos indica que al cierre del 2024 el número de traspasos sería de 955.444 carros, con una esperanza de reactivación durante el segundo semestre, si se tiene en cuenta que en la totalidad de 2023 la comercialización de vehículos usados fue de 910.805 unidades. Una proyección que podría ir acorde con las perspectivas de mejor comportamiento con las tasas de interés en virtud de las reducciones de este indicador generadas por el Banco de la República y que deben impactar en el mediano plazo el costo de crédito para la compra de carro nuevo o usado en Colombia.
Implementar servicios de postventa automotriz basados en IA puede mejorar significativamente la experiencia del cliente y la eficiencia operativa. Aquí lanzamos algunas ideas:
1. Diagnóstico Predictivo y Mantenimiento Preventivo
Sensores y Telemática: Utiliza sensores en los vehículos para monitorizar en tiempo real el estado de componentes clave. La IA puede analizar estos datos para predecir fallos y sugerir mantenimientos antes de que se conviertan en problemas graves.
Alertas Personalizadas: Enviar alertas a los propietarios de vehículos sobre cuándo y qué tipo de mantenimiento se necesita, basándose en patrones de uso y datos históricos.
2. Asistencia Virtual y Chatbots
Chatbots de Servicio al Cliente: Implementar chatbots que puedan responder preguntas frecuentes, agendar citas para mantenimiento, proporcionar actualizaciones sobre el estado de reparaciones y más.
Asistente de Diagnóstico: Un asistente virtual que pueda ayudar a los clientes a diagnosticar problemas menores mediante preguntas guiadas y análisis de síntomas reportados.
3. Gestión Inteligente de Inventario
Predicción de Demanda: Utiliza IA para analizar patrones de venta de piezas y prever la demanda futura, asegurando que siempre haya suficiente inventario sin excedentes.
Optimización de Suministros: Implementa sistemas de reabastecimiento automático basados en las predicciones de demanda y el estado actual del inventario.
4. Personalización del Servicio
Ofertas Personalizadas: Utiliza análisis de datos para enviar ofertas personalizadas a los clientes basadas en el historial de servicios, el comportamiento de conducción y las preferencias del cliente.
Recomendaciones de Productos y Servicios: Basado en el uso del vehículo y datos históricos, recomendar productos y servicios que mejoren la experiencia del cliente, como neumáticos, aceite específico, etc.
5. Experiencia de Cliente Mejorada
Seguimiento y Feedback: Implementar sistemas que soliciten feedback después de cada servicio, y utilicen IA para analizar estas respuestas y mejorar continuamente el servicio.
Reconocimiento de Voz y Asistentes: Integrar sistemas de reconocimiento de voz en las aplicaciones móviles para que los clientes puedan gestionar sus citas y servicios mediante comandos de voz.
6. Optimización de Procesos de Reparación
Automatización de Tareas: Utiliza IA para automatizar tareas administrativas como la generación de presupuestos, facturación y seguimiento de pedidos.
Diagnóstico Automatizado: Sistemas de IA que puedan ayudar a los técnicos a diagnosticar problemas más rápidamente, sugiriendo posibles soluciones basadas en una base de datos de problemas y reparaciones anteriores.
7. Análisis Predictivo de Comportamiento del Cliente
Segmentación de Clientes: Utiliza IA para segmentar a los clientes en grupos según su comportamiento, permitiendo campañas de marketing y programas de fidelización más efectivos.
Retención de Clientes: Analiza patrones de comportamiento para identificar clientes en riesgo de abandonar y crear estrategias para retenerlos.
8. Vehículos Conectados y Soluciones IoT
Monitoreo Remoto: Implementar soluciones IoT para que los vehículos puedan ser monitorizados remotamente, permitiendo diagnósticos y soluciones a problemas sin necesidad de visitar el taller.
Actualizaciones Remotas: Permitir actualizaciones de software del vehículo y diagnóstico remoto, reduciendo la necesidad de visitas físicas al taller.
9. Capacitación y Asistencia a Técnicos
Realidad Aumentada (AR): Utilizar AR para proporcionar a los técnicos guías visuales y asistencia en tiempo real mientras trabajan en el vehículo.
Entrenamiento Basado en IA: Programas de entrenamiento personalizados para técnicos, basados en análisis de su desempeño y áreas de mejora.
En esta epoca de grandes cambios, se hace imperativo introducir nuevas tecnologias en esta area de la industria para buscar mayores eficiencias que se traduzcan en menores costos tanto para el cliente como para los prestadores del servicio.
No podemos continuar en nuestro pais recibiendo vehiculos de altisima tecnologia y complejidad sin que comencemos a adecuarnos a su manejo.
Aunque hoy para la gran mayoría de las personas, sean propietarias, entusiastas de los vehículos, o no, los carros eléctricos son la gran novedad de la industria automotriz y su aparición en calles y carreteras parece relativamente reciente, y una señal clara de que el futuro es ahora; la verdad es que el carro eléctrico es tan joven como tener cerca de dos siglos de existencia.
En esta columna de Autotest, un breve recuento de esa historia, no tan conocida, pero que da un contexto sobre como la industria automotriz actual retoma una iniciativa que ya hace casi dos siglos era evaluada como una posibilidad de movilidad, pero, quizá, aún no era su momento. Hoy, con la urgencia por avanzar en estrategias que ayuden a preservar el medio ambiente, la movilidad eléctrica resurge con mayor fuerza, evolución tecnológica y esperanza de mediano y largo plazo de brindar soluciones para continuar existiendo como especie en el planeta.
El tatarabuelo de la movilidad eléctrica
Así es, ya desde la segunda década del siglo XIX (siglo 19, por si acaso), en 1828, un ingeniero, físico y también sacerdote húngaro, Anyos Jedlik, desarrolló un primer prototipo de un motor eléctrico para impulsar un vehículo. El Padre Jedlik utilizó este prototipo de motor eléctrico para darle movimiento a un modelo de locomotora.
A partir de este desarrollo el escocés Robert Anderson, en la década de 1830 (porque no hay claridad sobre el año concreto) quien combinaba sus conocimientos de química con la actividad como comerciante presentó un modelo, evolución del tradicional carruaje tirado por caballos, pero que en lugar de estos nobles animales, era impulsado por celdas eléctricas para moverlo por las calles de Londres. Y poco menos de una década después, en Estados Unidos, avanzó en otro prototipo de vehículo que impulsado por energía eléctrica estaba dedicado a dar vueltas en un circuito.
En sus comienzos los modelos impulsados por energía eléctrica enfrentaban el problema de su autonomía, ya que se fabricaban con baterías no recargables. Pero en la segunda mitad del Siglo XIX el trabajo del científico Gastón Planté, con el invento de la batería recargable de plomo y ácido; y perfeccionado años después por el ingeniero químico Camille Fauré, que facilitó la fabricación industrial de este elemento, le dio un fuerte impulso a los vehículos eléctricos al superar el obstáculo de su autonomía.
Ford lo impulsó, y lo frenó
El primer modelo eléctrico con cuatro llantas y más evolucionado como un automóvil fue desarrollado y presentado por Andreas Flocken en 1888, solo tres años después de que Karl Benz recibiera la patente de su Motorwagen, considerado el primer vehículo a combustión interna.
En sus etapas iniciales los carros eléctricos lograron importantes evoluciones. Incluso rompiendo récords en velocidad, como el alcanzado por Camille Jenatzy en 1899 a bordo de un vehículo eléctrico conocido como La Jamais Contente, y que avanzó por encima de los 100 kilómetros por hora.
Un dato interesante. Cuando nacía el Siglo XX ya en el mundo existían cerca de 20 fabricantes de carros eléctricos. Y las ventas de este tipo de vehículos dominaban en Estados Unidos, por encima de los autos a combustión
La evolución de estos modelos interesó al mismísimo Henry Ford, quien desarrolló una batería recargable de níquel y hierro que ayudó a aumentar la autonomía de estos modelos. Sin embargo, paradojas del desarrollo de las industrias, también fue Ford quien en los primeros años del siglo XX le dio un fuerte golpe a la industria de los eléctricos con su innovación para la fabricación de carros de combustión en serie a partir de la producción en línea, que redujo de manera considerable los costos para la producción de este tipo de vehículos y, por lo tanto, eran mucho mas asequibles a todo tipo de público, a diferencia de los vehículos eléctricos de alto costo en su fabricación y solo considerados como una opción para personas con un nivel de ingreso alto para costear su compra. Poco a poco los carros eléctricos fueron quedando relegados.
Hoy, con más de 20 millones de autos eléctricos rodando en el mundo, y planes de los gobiernos de avanzar de manera acelerada hacia la descarbonización en el transporte, y las empresas automotrices desarrollando sus planes y productos (aunque a un menor ritmo por la evolución actual de las ventas, que no cumplen con las expectativas iniciales aún) los carros eléctricos vuelven a ocupar el interés de gobiernos, fabricantes y consumidores que apelan a lo aprendido en el pasado para dar un paso trascendental y garantizar un futuro sostenible para la humanidad.
Recientes noticias, especialmente de Europa revelan que varias marcas automotrices están reformulando sus planes para los vehículos eléctricos.
No, no dejarán de fabricarlos, pero sí creen que es necesario levantar un poco el pie del acelerador en los planes para el desarrollo de este tipo de soluciones de movilidad sostenible por lo que consideran unas perspectivas menos favorables en el entorno lo que lleva a los potenciales clientes a ser más cautelosos en la toma de decisión de compra de este tipo de automotores.
Mercedes Benz y Volkswagen, por ejemplo, hicieron anuncios en este sentido. La automotriz de vehículos del segmento premium señaló que su estrategia de carros eléctricos tendrá una reformulación, y sin abandonarla, sí tendrá un enfoque de mayor plazo. Por ello el presidente de la marca señaló en días recientes que la venta de vehículos con motores de combustión y tecnología híbrida se extendería hasta bien entrada la década de 2030, y también anunció la cancelación del desarrollo de la plataforma de carros eléctricos para sus sedanes de mayor tamaño a partir de la que sería la plataforma MB.EA-Large.
En un sentido similar, Volkswagen explicó que sus planes para una electrificación total también bajan algunas marchas y será un proceso más lento. En cambio, tienen en mente profundizar un poco más en los vehículos con una solución híbrida enchufable.
Para las marcas, uno de los factores que las lleva a replantear su plan de electrificación está relacionado con una disminución de la demanda en Europa. Y esto se explica en parte por la decisión de Alemania- el mayor mercado de venta de autos en la región- de eliminar todos los apoyos que brindaba a la compra de vehículos eléctricos.
Pero también los costos de producción y una todavía insuficiente red de puntos de carga para los vehículos, además de estar muy concentrada precisamente en Alemania y en los Países Bajos, apuntan a la necesidad de ser más cautos con el paso de la combustión a la electrificación total que está planteada en esa parte del mundo para el año 2035.
En Europa, al cierre del primer trimestre, según los datos de la Asociación de Fabricantes, la venta de vehículos eléctricos representaba 12% de las ventas totales, cuando un año atrás estas eran poco más del 14%.
China le da aire a los eléctricos
Sin embargo, pese a las alertas de las marcas en Europa sobre las dificultades de la electrificación, las perspectivas globales parecen ser un poco menos grises. Así por lo menos se desprende de un reciente informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE) que en sus perspectivas para el mercado de los carros eléctricos estima ventas este año de unos 17 millones de unidades.
«En lugar de disminuir gradualmente, la revolución mundial de los vehículos eléctricos parece estar preparándose para una nueva fase de crecimiento. Se espera que la proporción de vehículos eléctricos en las carreteras siga aumentando rápidamente», sostiene Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía
Por supuesto, un porcentaje importante del comportamiento de las ventas se explica por lo que se logre en China, un mercado al que la Agencia ubica con un crecimiento de 10 millones de unidades. En segundo lugar, se ubicará Europa (con sus dudas y todo) y luego Estados Unidos.
Y China parece mostrar todo lo contrario a las preocupaciones de los productores europeos. Para los chinos los costos de producción no parecen ser un factor de riesgo. Señala la AIE que allí ya más del 60% de los carros eléctricos tienen un precio de adquisición menor que los modelos equivalentes con motor de combustión tradicional.
Y esta ventaja- que va de la mano de las ayudas que otorga el gobierno chino a sus automotrices- también los lleva a ser un incuestionable competidor global. Sus exportaciones representaron la mitad de las ventas mundiales de vehículos eléctricos.
Lo que las exportaciones de vehículos eléctricos desde China pueden representar para la industria automotriz mundial ya puso en alerta a Estados Unidos, y el gobierno Biden autorizó un arancel de 100% a las importaciones de carros eléctricos desde ese país.
Europa quizá no llegue a ese extremo, pero sus gobiernos, varios de ellos, también piensan en la necesidad de limitar de alguna manera el ingreso de los vehículos eléctricos del gigante asiático. Pero de manera paralela tienen que avanzar en políticas industriales y de apoyo para fomentar esta fabricación en su propio suelo.
Colombia, un panorama de retos y oportunidades
Si el panorama internacional para los vehículos eléctricos refleja los retos que debe enfrentar la tecnología para su desarrollo, Colombia no escapa a las complejidades para afianzar una nueva tendencia en la movilidad.
Si bien Colombia se ha destacado en Latinoamérica como uno de los países con mayor avance en la penetración de vehículos de nuevas energías, aún así su participación en el mercado sigue siendo baja.
Para el inicio de 2024 de acuerdo con los datos del RUNT, en Colombia rodaban poco más de 7 millones de carros. De estos tan solo 11.500 están registrados como carros eléctricos, es decir por el momento ni el 1% del parque rodante.
Aún así los vehículos eléctricos y en general aquellos que apelan a tecnologías más amigable con el medio ambiente han registrado cifras de crecimiento permanente en un contexto de desaceleración de la industria en los últimos 18 meses. Y el mercado se está moviendo con la presencia de nuevos modelos en diferentes categorías tanto en vehículos de pasajeros como en automotores de trabajo.
El avance mayor de la movilidad eléctrica en Colombia debe también superar una serie de retos, y así lo ha planteado la Asociación de Movilidad Sostenible.
En primer lugar, el tema de un desarrollo más fuerte de la infraestructura para carga que no solo aumente los puntos de conexión, también desconcentre estos sitios de ciudades principales y los lleve a ciudades intermedias y al corredor vial nacional para facilitar los viajes intermunicipales.
Es importante fortalecer políticas fiscales y de beneficios en la compra y tenencia de este tipo de carros. Reducción arancelaria, tarifas impositivas menores, facilidades para la movilidad en las ciudades.
Por su puesto, otro elemento tiene que ver con el costo de los vehículos, si bien no es un factor que se pueda controlar totalmente por parte del país y sus regulaciones, sí es posible acortar la diferencia entre el valor de un vehículo eléctrico frente a un auto a combustión. Además de los incentivos tributarios y fiscales, apoyo en temas financieros que faciliten la compra podría ser otra alternativa.
Y si bien la conciencia de preservación del medio ambiente ha crecido, especialmente en población más joven, es importante profundizar en información en cuanto a las ventajas de la movilidad eléctrica a los consumidores, más allá de un beneficio de rodar sin restricciones por las vías de sus ciudades.
Con este panorama es claro que el desarrollo de la política de descarbonización en la industria automotriz y el transporte no es un proceso que tenga todo el camino allanado, sin embargo, con plazos que seguramente se reajustarán la movilidad transita por nuevas sendas y su futuro se pinta más verde.
En medio de la desaceleración que ha marcado la venta y matrícula de carros nuevos en Colombia durante cerca de un año y medio (aunque las noticias de abril señalan una leve recuperación) la categoría de los vehículos que ahora denominan de nuevas energías, es decir eléctricos e híbridos, muestran un comportamiento totalmente diferente y muy positivo. En especial el segmento de los híbridos.
De acuerdo con los registros que mes a mes analiza y publica la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible, Andemos, con base en los reportes de ventas y matrículas del Registro Único de Tránsito, RUT, solo en lo corrido de 2024 la comercialización de los modelos eléctricos e híbridos ha crecido casi el 91%, y entre estos los modelos de vehículos híbridos registran aumentos del 80 por ciento en la categoría de híbridos enchufables y del 106% en aquellos caracterizados como vehículos híbrido no enchufables.
De hecho al dar cuenta de las marcas líderes de ventas en todo el mercado automotor (todos los segmentos y categorías) el resultado sorprende. Hoy día es Toyota la marca que se sitúa en el primer lugar, destronando a emblemas tradicionales en esta posición como Renault y Chevrolet.
Y la explicación para ello está en la forma como la automotriz japonesa leyó la tendencia del mercado en Colombia y supo sacar ventaja del misma. Una marca que si bien es tradicional en el país, siempre había sido reconocida por sus modelos cuatro por cuatro tanto pick ups como SUV y se ubicaba en posiciones intermedias del ranking. Sin embargo el interés que han despertado los vehículos híbridos en un sector más amplio del mercado permitió a Toyota traer al país varios de sus modelos con esta tecnología y con costos relativamente asequibles convertirse en una alternativa para quienes buscan esta solución de movilidad.
En esta categoría de vehículos compiten hoy cerca de 8 marcas con diferentes modelos y también tecnologías dentro de las posibilidades de hibridación, partiendo desde los denominados híbridos ligeros o mild hybrid, los híbridos enchufables y los híbridos no enchufables.
El auge de los modelos híbridos hoy en Colombia tiene una primera explicación atada a las normas sobre la movilidad en las ciudades, y es que estos modelos, sin importar el nivel de hibridación, están exentos de la restricción de movilidad que impone el sistema de pico y placa.
Pero es válido señalar que muchos de sus propietarios también buscan una mayor eficiencia y menores gastos mensuales en su paso por una estación de servicio. Especialmente los modelos híbridos no enchufables ofrecen un rendimiento de combustible que en algunas marcas puede llegar hasta los 90 kilómetros por galón, gracias a la posibilidad de rodar en un modo eléctrico por una cantidad determinada de kilómetros, o alternar el trabajo del motor eléctrico con el impulso por el combustible tradicional, alargando así la frecuencia de tener que cargar gasolina y reduciendo costos, recorriendo mayores distancias con una tanqueada.
Y aunque el argumento de protección al medio ambiente no es el que más impulsa las ventas, también hay propietarios que tienen la suficiente conciencia para entender que con este tipo de vehículos aportan un grano de arena a esa imperiosa necesidad de ser más respetuosos con el ecosistema.
Pero el dinamismo de los vehículos híbridos en Colombia no está exento de polémicas. Desde muchos sectores, incluso en la misma industria automotriz, se está propugnando por generar una diferenciación en beneficios entre las diferentes tecnologías eléctricas e híbridas.
Para ello, sus promotores sostienen que los eléctricos que en su operación no generan CO2 tienen hoy beneficios iguales de cara al usuario que los modelos híbridos, y debería darse una mayor prelación a los primeros por su más notorio impacto benéfico sobre el medio ambiente. Y esta distinción, señalan, debe ser más fuerte cuando se trata de vehículos de hibridación ligera que realmente aportan la energía eléctrica a funciones de apoyo pero no a la tracción del vehículo.
El debate está abierto y se estima que en próximos meses podría darse una directriz desde el gobierno para generar beneficios diferenciales entre una tecnología y otra.
Sin embargo es claro que el auge de los vehículos híbridos ha comenzado a generar una importante conciencia de las ventajas de tener una movilidad más sostenible-los híbridos (no mil hybrid) generan anualmente en su operación entre 20 y 30% menos CO2 que un vehículo de combustión tradicional- y pueden ser considerados como el primer paso que da un propietario hacia una movilidad 0 emisiones.