HOJA DE RESCATE.

Antes de comprar un vehículo eléctrico, muchos hoy preguntan cuánta autonomía tiene, cuánto demora cargando o cuánto ahorra en gasolina.
Pero casi nadie está hablando de algo mucho más importante: qué hacer cuando ese vehículo sufre un accidente.

Y ahí es donde aparece un documento que muy pocos conocen en Colombia: la “Hoja de Rescate” del vehículo.

Los carros eléctricos trabajan con sistemas de alto voltaje que pueden superar fácilmente los 400 voltios. Después de un choque, incluso con el vehículo apagado, pueden existir riesgos eléctricos, daños internos en la batería o procesos de calentamiento que no siempre son visibles de inmediato.

Un golpe fuerte debajo del vehículo, una deformación estructural o incluso una mala manipulación posterior pueden generar situaciones muy delicadas horas después del accidente.

La Hoja de Rescate le permite a bomberos, rescatistas, grúas y talleres identificar rápidamente:
• dónde están las baterías
• por dónde pasan los cables de alto voltaje
• cuáles son los puntos seguros de corte
• zonas reforzadas de la carrocería
• ubicación de airbags y sistemas de seguridad

En otras palabras: puede ayudar a evitar lesiones graves durante un rescate.

Hoy muchos propietarios ya aprendieron a cargar un vehículo eléctrico… pero todavía no saben cómo actuar frente a un accidente serio con uno de ellos.

Mi recomendación es simple:


busque la Hoja de Rescate de su vehículo, descárguela y manténgala disponible.
Ojalá impresa dentro del carro o al menos guardada en su celular.

La movilidad eléctrica llegó para quedarse.
Pero también debemos aprender a convivir con sus nuevos riesgos y responsabilidades.

RICARDO VASQUEZ

¿Híbrido completo o híbrido enchufable?

Con ventas que alcanzaron las 42.698 unidades nuevas en 2024, los vehículos híbridos se consolidaron como el segmento más dinámico dentro de la categoría de movilidad sostenible en Colombia. Este tipo de automóviles representó el 21,2% de las ventas totales en el país durante el año pasado, demostrando un crecimiento sostenido y un fuerte posicionamiento en el mercado nacional.

La decisión del Gobierno Nacional de retirar su propuesta de imponer restricciones arancelarias a estos vehículos ha creado un panorama alentador para el 2025. Todo apunta a que la categoría de vehículos híbridos continuará siendo un pilar en la transición hacia tecnologías más limpias.

Los híbridos: una transición hacia la movilidad eléctrica

La tecnología híbrida es considerada un punto intermedio entre los motores de combustión tradicional y los vehículos eléctricos. Este tipo de automóviles ofrece una oportunidad de adaptación y aprendizaje para los conductores, permitiéndoles familiarizarse con aspectos como la autonomía, el consumo de energía y los cuidados requeridos, antes de dar el salto a una movilidad completamente eléctrica.

En el mercado actual, existen tres tipos principales de vehículos híbridos: híbridos ligeros, híbridos enchufables y híbridos completos (HEV). Este artículo se centrará en los dos últimos, ya que son los que más contribuyen a la transición hacia nuevas energías.

Híbridos completos (HEV) y enchufables (PHEV): características principales

Los vehículos híbridos completos (HEV) cuentan con sistemas de recarga automática. Sus baterías se alimentan mediante energía generada por la desaceleración, el frenado y el motor de combustión interna. Esta tecnología permite aprovechar al máximo la energía cinética, reduciendo el consumo de combustible y las emisiones de CO2.

Por otro lado, los híbridos enchufables necesitan conectarse a una fuente externa de energía, como cargadores domésticos o estaciones de carga públicas, para recargar sus baterías. Gracias a su mayor capacidad de almacenamiento, estos modelos ofrecen una autonomía en modo completamente eléctrico de hasta 50 kilómetros, e incluso 80 kilómetros en versiones de alta gama.

¿Cuál elegir: híbrido o enchufable?

La elección entre un híbrido completo y un híbrido enchufable depende del tipo de uso que se le dará al vehículo:

  • Híbridos completos (HEV): Son ideales para quienes conducen principalmente en la ciudad, donde las constantes frenadas contribuyen a regenerar la energía de las baterías. Además, su eficiencia en carretera los hace perfectos para largos viajes, con un consumo contenido incluso en trayectos extendidos.
  • Híbridos enchufables (PHEV): Representan una buena opción para usuarios urbanos con recorridos diarios de hasta 50 kilómetros, siempre y cuando tengan acceso a puntos de recarga. Sin embargo, en trayectos largos, cuando la batería se descarga, el motor de combustión entra en funcionamiento. Esto puede aumentar el consumo debido al peso y tamaño de las baterías, llegando incluso a superar el consumo de vehículos diésel o de gasolina.

Con la llegada de nuevas marcas y modelos a esta categoría, las expectativas para el segmento híbrido en Colombia son positivas. A medida que crece la oferta y mejora la infraestructura de carga, los vehículos híbridos seguirán desempeñando un papel clave en la transición hacia una movilidad sostenible.

La Conducción Autónoma una realidad que avanza poco a poco.

La conducción autónoma es hoy día, junto con las innovaciones en sistemas de propulsión o fuentes de alimentación de la energía para echar a rodar el carro, como los eléctricos, los híbridos, o los combustibles sintéticos, uno de los trabajos a los que más esfuerzo y recursos les están dedicando las firmas automotrices, y que ha propiciado, además la unión con otras industrias, especialmente las relacionadas con electrónica y telecomunicaciones.

Pero ¿qué es exactamente la conducción autónoma y cómo funciona?

Cuando se habla de conducción autónoma, esta se refiere a la posibilidad que pueden tener los vehículos de desplazarse por las diferentes vías de una ciudad o una región sin que sea necesaria la presencia de un conductor al volante controlando cada movimiento que hace el carro y tomando las decisiones para facilitar un viaje tranquilo, rápido y seguro.

Para lograr esto, la ingeniería automotriz y la ingeniería informática se unen para desarrollar sistemas que   utilizan una combinación de sensores, cámaras, radares y software avanzado que le permiten a los carros detectar y analizar su entorno, tomar decisiones y ejecutar acciones de manera independiente, en las que la prioridad sea siempre la seguridad de los ocupantes del vehículo y de otros actores de la vía.

Para su desarrollo, el sistema autónomo utiliza varias tecnologías importantes y fundamentales como sensores y cámaras, que detectan obstáculos, señales de tráfico y otros vehículos. Igualmente hace uso de sistemas de Radares y LIDAR utilizados para medir distancias y crear un mapa tridimensional del entorno en el que se mueve el vehículo. También emplea algoritmos de inteligencia artificial que procesan los datos y toman decisiones en tiempo real, GPS y Mapas Digitales para facilitar la navegación y posicionamiento del vehículo.

Evolución de la Tecnología

La posibilidad de contar con carros que puedan moverse solos, sin que un conductor esté detrás del volante dirigiéndolo no es algo de actualidad reciente. Es un trabajo que lleva cerca de 50 años de investigación y experimentación por parte de diversas organizaciones. Ya en los años 80 universidades y algunas automotrices comenzaban a explorar esta opción, y sus necesidades, aún en un entorno de tecnología limitado, pero es realmente a mediados de la primera década del siglo XXI con prototipos desarrollados por firmas de tecnología como Google cuando esta posibilidad comienza a tomar más forma y hacerse un poco más tangible en las calles. Y hoy que decir con avances y productos como los robotaxis de Tesla que ya están rodando en prueba en algunas ciudades norteamericanas. Estos desarrollos han llevado  a un alto nivel de sofisticación de esta tecnología, haciendo que la meta de una conducción totalmente autónoma- algo que a los puristas del manejo no les gusta realmente mucho- este cada vez más cercana.

Esos desarrollos en la conducción sin conductor humano

Niveles de Conducción Autónoma

Actualmente, existen cinco niveles de conducción autónoma, definidos por la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE):

  • Nivel 0: Sin automatización.
  • Nivel 1: Asistencia al conductor (control de crucero adaptativo).
  • Nivel 2: Automatización parcial (Tesla Autopilot).
  • Nivel 3: Automatización condicionada (el vehículo se maneja solo en ciertas condiciones).
  • Nivel 4: Alta automatización (el vehículo puede manejarse solo en la mayoría de las condiciones).
  • Nivel 5: Automatización total (sin necesidad de intervención humana en ningún momento).

La posibilidad de contar con vehículos de autonomía total (Nivel 5) de manera cada vez más masiva se acerca, pero aún existen retos de carácter tecnológico, técnico, de infraestructura en las ciudades, legales y regulatorios y de educación a los usuarios que es necesario abordar para lograr un desarrollo y comercialización  de manera amplia de estos vehículos en las próximas décadas

Aportes a la Seguridad Vial y Movilidad Sostenible

La conducción autónoma promete varios beneficios para la seguridad vial y la movilidad sostenible:

  • Reducción de Accidentes: Los vehículos autónomos pueden reaccionar más rápido y con mayor precisión que los conductores humanos, disminuyendo el riesgo de accidentes causados por errores humanos.
  • Eficiencia en el Consumo de Combustible: La optimización en la conducción puede reducir el consumo de combustible y las emisiones de gases contaminantes.
  • Accesibilidad: Personas con discapacidades o mayores podrían acceder a su propio vehículo.
  • Descongestión del Tráfico: La comunicación entre vehículos autónomos podría hacer más fluida la circulación en las calles.